En España se producen más de 30.000 muertes súbitas al año, casi una cada 17 minutos. Según la Sociedad Española de Cardiología (SEC), unas 6.000 podrían evitarse con un sistema de cardioprotección eficaz. Lo contaba El Mundo en un reportaje publicado el 26 de noviembre de 2025, y pone cifras a algo que en Corredores DEA vivimos de cerca.

Cada minuto cuenta

En una parada cardíaca, cada minuto sin desfibrilar resta alrededor de un 10% de posibilidades de sobrevivir. A los diez minutos, si nadie ha actuado, ya es casi imposible.

La otra cara: usar un desfibrilador (DEA) en los primeros cinco minutos puede salvar hasta al 90% de las personas. Si todo depende de que llegue la ambulancia, muchas veces llega tarde.

Un mapa con demasiados huecos

El reportaje identifica más de 28.000 desfibriladores en España, pero muy mal repartidos. El 62,65% de los municipios, más de 5.130, no tiene ni uno.

Francia, Holanda, Suecia, Suiza o Italia tienen entre 10 y 15 veces más desfibriladores por millón de habitantes. En Holanda sobrevive alrededor del 30% de las paradas cardíacas fuera del hospital. En España, menos del 10%.

Cualquiera puede usarlo

Para usar un desfibrilador no hace falta ningún curso. El aparato da las instrucciones en voz alta, analiza el ritmo del corazón y solo descarga si es necesario. Si no lo es, no hace nada.

«No puedes hacer daño», resume el cardiólogo Ignacio Fernández Lozano, presidente electo de la SEC. Lo peor que se puede hacer es no intentarlo.

El protocolo es sencillo: llamar al 112, empezar el masaje cardíaco y, si hay un desfibrilador cerca, usarlo.

La diferencia la marca quien está cerca

El reportaje recoge historias de chicos jóvenes que sufrieron una parada mientras hacían deporte. Entre quien sobrevivió y quien no, hubo sobre todo una diferencia: que hubiera un desfibrilador a mano y alguien dispuesto a usarlo.

Por qué existe Corredores DEA

Más aparatos no bastan por sí solos. En los últimos veinte años el número de desfibriladores en España se ha multiplicado, pero la supervivencia apenas ha pasado del 10%.

Gráfico: entre 2000 y 2024 los desfibriladores en España pasan de casi cero a más de 50.000, mientras la supervivencia de las víctimas se mantiene alrededor del 10%.

Un desfibrilador sin personas preparadas y con confianza para actuar sirve de poco. Por eso queremos acercar la cardioprotección a más espacios y a más personas: que haya más DEA, que se sepa dónde están y que nadie se quede quieto por miedo.

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Fuente: «Mueren 6.000 españoles al año por no tener suficientes desfibriladores», El Mundo, 26 de noviembre de 2025. Maria Toldrà y Juan López Madrid.